Las 3 razones principales para no querer ser un líder

Comparte con tus colegas, clientes y amistades:

“La vanidad… Definitivamente, mi pecado favorito.” Esto lo dice Al Pacino en la película El Abogado del Diablo, justo después de que el personaje interpretado por Keanu Reeves empieza a creerse verdaderamente invencible como abogado. Esta escena tuvo un profundo impacto en mí. Siempre he pensado que la vanidad, incluyendo todas sus formas (soberbia, arrogancia, delirio de grandeza, etc.), es la caída de casi todo ser humano. Sin duda, ha sido la mía en muchas ocasiones y la de la mayoría de las personas que conozco. Curiosamente, esta observación es una verdad bíblica (1 Samuel 16: 7, Jeremías 4:30, Mateo 6: 1-7, etc.) y una dinámica psicológica bien estudiada (Entendiendo la Naturaleza Humana, libro escrito por Alfred Adler; la Teoría de la Comparación Social desarrollada por Leon Festinger; etc.)

Publicidad: “Tú eres la oportunidad que estabas esperando” (Libro – Físico y Kindle)

En este sentido, el título completo de este post debería ser, Las 3 Razones Principales para No Querer Ser un Líder Sólo por la Investidura.

En repetidas ocasiones, durante mi carrera académica y profesional, he escuchado a jóvenes y adultos decir, “Yo quiero ser un líder”, al responder la pregunta, “¿Qué quieres ser?”. Sé, con base en observación directa, que la mayoría de ellos no se ha convertido en líderes, y, lo más probable, nunca lo hará. ¿Por qué? La razón es muy sencilla. Cuando alguien, sin contexto u objetivo específico en mente, dice, “Yo quiero ser un líder”, lo que realmente desea es la atención, la fama, el reconocimiento y el poder. En realidad, más le convendría dedicarse al mundo del espectáculo y la farándula. Allí, podría lograr la visibilidad que tanto necesita, pero nunca se convertirá en un verdadero líder. El liderazgo verdadero está fuera de su alcance, al menos mientras continúe pensando de esa manera.

El liderazgo no es un fin en sí mismo. El liderazgo es el posible subproducto de la búsqueda de un objetivo de impacto colectivo positivo. Cuando alguien trabaja con pasión y convicción por un objetivo que incorpora las aspiraciones y reivindicaciones largamente esperadas por otras personas, el fenómeno del liderazgo comienza a ocurrir como un catalizador natural para que todos los involucrados conquisten sus metas. Esto, por supuesto, le otorga una cuota de poder al naciente líder, quien deberá decidir cómo manejarla, ya sea sucumbiendo a la vanidad estimulada por el reconocimiento social o permaneciendo fiel a su propósito inicial y a las lealtades forjadas a lo largo del camino.

Con base en lo expuesto hasta ahora, a continuación presento las 3 razones principales para no querer ser un líder sólo por la investidura:

Publicidad: Voxpell.com – Camisetas
  1. El liderazgo, en su forma más elevada, es un subproducto de la humildad, el coraje y la pasión por un objetivo de impacto colectivo positivo. Esto aplica en los negocios, la política, el voluntariado, etc. El liderazgo nunca debe ser el objetivo principal. Cuando lo es, la psicología básica nos indica que el verdadero fin es otro. Es como poner la carreta delante de los caballos. Simplemente, no funciona.
  2. Las personas que desean ser líderes sólo por la atención, la fama, el reconocimiento o el poder aprenden a engañar a los demás con tal de salirse con la suya. Generalmente, profesan una falsa misión de impacto colectivo positivo, la cual incorporan desfachatadamente en sus discursos y conversaciones. A veces, dicha mentira es fácil de descubrir con tan sólo investigar un poco la historia de estos sujetos. Aquellos hambrientos de poder suelen dejar rastros de engaño, traición y mediocridad por dondequiera que pasan. Otros, sin embargo, son más cautelosos ocultando sus verdaderas intenciones, dejando así rastros de aparente impecabilidad. Estos son los más peligrosos ya que, cuando deciden atacar, lo hacen con rápidos zarpazos causando estragos.
  3. El liderazgo verdadero se gana, no se arrebata. La ambición individual no es el camino hacia el verdadero liderazgo. En realidad, la pasión por servir a otros es la semilla de todo liderazgo auténtico y sustentable. Por lo tanto, si deseas o no ser un líder, a la larga será irrelevante. Aquellos que te rodean son los que tomarán esa decisión, no tú. Tu trabajo consiste en trabajar duro y luchar por algo que otros consideren lo suficientemente valioso como para apoyarte. El resto seguirá su curso natural. Tus verdaderas intenciones, tarde o temprano, serán conocidas por todos.

Al leer este post, puede que te preguntes si figuras como Adolfo Hitler, Kim Jong-il o Fidel Castro fueron auténticos líderes. La única respuesta es un absoluto NO. Siempre que los seguidores de un supuesto líder deciden callar sus opiniones y reprimir su voluntad por miedo a ser asesinados, encarcelados, exiliados, o sometido a cualquier otra forma de abuso, estamos hablando de coacción, no liderazgo. Lo mismo ocurre en los negocios, la familia, la religión, etc. Como he dicho antes, el liderazgo se gana, no se arrebata. El liderazgo se construye con base en la confianza, no se impone con base en el miedo. Ningún dictador es un líder, ningún jefe despótico es un líder, ningún padre abusivo es un líder.

Todas las organizaciones que quieran beneficiarse de un verdadero liderazgo deben renunciar al “liderazgo” como consigna única. Más bien, deben desarrollar una cultura basada en el servicio, el trabajo, la excelencia, la innovación, el respeto y cero tolerancia a la mediocridad. Sólo en ese entorno pueden florecer verdaderos ejemplos de liderazgo, lo que contribuirá a la evolución orgánica de la organización hacia un mejor rendimiento y clima.

¿Qué opinas?

Suscríbete y recibe mis posts directamente en tu buzón

¿Qué es el liderazgo para ti? ¿Qué habrían opinado Gandhi, Mandela, la Madre Teresa, Churchill, Martin Luther King, Jr., y otras personas de ese calibre sobre este post? Del mismo modo, ¿qué habrían pensado Henry Ford, Walt Disney y Steve Jobs sobre las ideas aquí planteadas? ¿Quieres ser un líder? Si es así, ¿por qué?


Comparte con tus colegas, clientes y amistades: